Parlamentaria también es sindicada de ser «mochasueldo». Congreso habría pagado remuneraciones de trabajadores que eran utilizados para funciones ajenas a la labor parlamentaria
La congresista Rosio Torres, quien es sindicada de haber recortado el sueldo a sus trabajadores, habría utilizado a los colaboradores de su despacho congresal para que trabajen en la campaña política de su esposo, Fernando Meléndez Celis, candidato a gobernador regional de Loreto.
Cuarto Poder reveló chats entregados por una extrabajadora de la parlamentaria a la Fiscalía de la Nación. En estos mensajes se comprobaría que la legisladora de Alianza Para el Progreso obligaba al personal de su despacho a realizar trabajos ajenos a la función parlamentaria durante el horario laboral.
Estos trabajos incluían afiliación de militantes a APP, comprar telas, pulseras, paneles y llaveros con su imagen y la de su esposo, así como con el logo del partido de César Acuña.
El Congreso de la República habría pagado remuneraciones a trabajadores que eran utilizados para llevar a cabo la campaña política del candidato al Gobierno Regional de Loreto, Fernando Meléndez.
«El dinero que se mochaba mensualmente, incluidos los bonos, se destinaba a la campaña política del excongresista Fernando Meléndez Celis», indicó una extrabajadora al dominical.
«Esta es una persecución maquiavélica y política hacia mí», se defendió la parlamentaria.
No obstante, el Área de Enriquecimiento Ilícito y Denuncias Constitucionales de la Fiscalía de la Nación ordenó el 9 de septiembre abrir una investigación contra Torres como presunta autora del delito contra la administración pública (peculado doloso) en agravio del Estado.


